De regreso porque la noticia vale las líneas del mundo, pero no más que el amor de los creadores del protagonista de la nota de hoy.
Todo comenzó en el año de 2002, cuando conocí a un flaquío, con acento shihuahuense, y con cara de “Venga al mundo Marlboro” en la parada de la combi en el estadio Francisco I. Madero de los Saraperos, después de haber compartido una clase de inglés con la bella y carismática miss Edna.
En aquellos primeros, nuestros encuentros de lengua (inglesa, evidentemente), no tartamudeamos en hacernos brothers, y de los buenos.
Entre otras cosas, también compartimos varias parrandas en casa de mi abuela –mientras ella vivía en Oaxaca, claro–. Parrandas hoy denominadas “leyenda urbana”, prácticamente un clásico de la F.C.C. … jajajajajajaa…
Por cierto, hago público mi agradecimiento a mi compaito, porque después de cada pachangón se quedaba a ayudarme a la limpieza mágica. Y digo mágica porque al otro día llegaban mis tíos a ver qué se me había ocurrido organizar ese fin de semana. Pero ps´ con la pena, encontraban todo en perfectas condiciones, bueno, casi todo, porque a veces el olor a briagos ps´ no se esconde ni con 20 litros de maestro limpio jajajajajajajaaa…
Por supuesto el maestro limpio llegaba mucho después de que el compaito dejaba las mangueras de los barriles en paz, después de haber bailado con la más bella, la más fea y el más pior jajajajajjajajaja… Y después de despedirse de todas gritándoles “Adiooooos reina”… O “¡ reina, reinaaa… ven reina ! ”
En fin, de aventura en aventura llegamos al lunes pasado, cuando me dice:
- “voy a ser papá”
- “Daaaaaaaa…” dije yo - “sí, como no”.
¡Y ps nada! Señoras y señores, que ayer me manda la prueba fehaciente de su paternidad. Todos queremos creer que el bebé es de él, por favor, no le quitemos la ilusión. Como dice un maestro: “Ser papá es un acto de fe” Jajajajajajaja… ¡No te creas, compaito!
Ya enserio, después de este recuento, te lo digo por centésima vez… Eres un gran hermano, cuenta con todo mi apoyo, mi cariño y mi completo agradecimiento por estos años de amistad y complicidad.
Que Dios bendiga muchísimo a tu ya presente y sonante familia. Te deseo todo el éxito del mundo y muchas fuerzas para sacarlos adelante. Seguramente no será nada fácil, pero con ese amor con el que me contaste la noticia, te será mucho más ligera la carga, seguramente.
Todo comenzó en el año de 2002, cuando conocí a un flaquío, con acento shihuahuense, y con cara de “Venga al mundo Marlboro” en la parada de la combi en el estadio Francisco I. Madero de los Saraperos, después de haber compartido una clase de inglés con la bella y carismática miss Edna.
En aquellos primeros, nuestros encuentros de lengua (inglesa, evidentemente), no tartamudeamos en hacernos brothers, y de los buenos.
Entre otras cosas, también compartimos varias parrandas en casa de mi abuela –mientras ella vivía en Oaxaca, claro–. Parrandas hoy denominadas “leyenda urbana”, prácticamente un clásico de la F.C.C. … jajajajajajaa…
Por cierto, hago público mi agradecimiento a mi compaito, porque después de cada pachangón se quedaba a ayudarme a la limpieza mágica. Y digo mágica porque al otro día llegaban mis tíos a ver qué se me había ocurrido organizar ese fin de semana. Pero ps´ con la pena, encontraban todo en perfectas condiciones, bueno, casi todo, porque a veces el olor a briagos ps´ no se esconde ni con 20 litros de maestro limpio jajajajajajajaaa…
Por supuesto el maestro limpio llegaba mucho después de que el compaito dejaba las mangueras de los barriles en paz, después de haber bailado con la más bella, la más fea y el más pior jajajajajjajajaja… Y después de despedirse de todas gritándoles “Adiooooos reina”… O “¡ reina, reinaaa… ven reina ! ”
En fin, de aventura en aventura llegamos al lunes pasado, cuando me dice:
- “voy a ser papá”
- “Daaaaaaaa…” dije yo - “sí, como no”.
¡Y ps nada! Señoras y señores, que ayer me manda la prueba fehaciente de su paternidad. Todos queremos creer que el bebé es de él, por favor, no le quitemos la ilusión. Como dice un maestro: “Ser papá es un acto de fe” Jajajajajajaja… ¡No te creas, compaito!
Ya enserio, después de este recuento, te lo digo por centésima vez… Eres un gran hermano, cuenta con todo mi apoyo, mi cariño y mi completo agradecimiento por estos años de amistad y complicidad.
Que Dios bendiga muchísimo a tu ya presente y sonante familia. Te deseo todo el éxito del mundo y muchas fuerzas para sacarlos adelante. Seguramente no será nada fácil, pero con ese amor con el que me contaste la noticia, te será mucho más ligera la carga, seguramente.
Ya quiero ver a mi sobrinoooo/ahijado...
Te quiero mi hermano.
J.C.
Te quiero mi hermano.
J.C.
