lunes, 10 de noviembre de 2008

Furia con Los Vivancos

¡Venga majos… Y… olé!


La cohesión entre 7 hermanos, una excelente banda sonora y un equipo fabuloso de iluminación invadieron, la noche del 6 de noviembre, el escenario del Teatro de la Ciudad “Fernando Soler”, presentando el espectáculo internacional “Furia”; en el marco del Festival Artístico Coahuilense 2008, organizado por el Instituto Coahuilense de Cultura –Icocult–.

Cristo, Elías, Josué, Josua, Aarón, Israel y Judah no son precisamente personajes bíblicos, ni nada que se le parezca. Ellos son talentosos bailarines y músicos que privándose de los grandes presupuestos escenográficos logran recaudar los elementos necesarios para hacer un elegante show flamenco: el talento (no sé si las mujeres lograron apreciar esto último).

En “Furia” el flamenco como línea temática mezclado con ritmos contemporáneos como el Hip-Hop y el Funky se logra, con la interpretación de los 7 Vivancos, una extraña mezcla de sensaciones, donde las mujeres pierden la cordura, mientras los hombres serios -y con ojos de amenaza- admiramos la capacidad dramática y física de los bailarines. Que quede claro: jamás una gota de envidia.

Aquella noche en el Teatro de la Ciudad “Fernando Soler” se dejaron en claro cosas importantes para la sociedad coahuilenses…

La ciudad de Saltillo de “mocha y persignada” le queda poco.

Los espectáculos culturales de calidad existen en esta ciudad, como en pocas, sólo hay que informarse.

No todos los hombres bailarines son homosexuales, como se cree. La danza puede ser una de las formas más sutiles para seducir a una mujer.

El cuerpo de los Vivancos es de “adeveras" y no tenían porqué venir a Saltillo a humillar de esa manera (a “algunos” -claro está-).

Las mamases serias, serias, pero bien que no se mosquearon al ver a los Vivancos moverse con tal agilidad.

Felicidades a los organizadores del Festival, hay muchos nombres qué mencionar, que por el momento omitiré.

Mientras tanto pásenle y fírmenle, compadritos y ¡bola de Sucias!

¡Os espero a la próxima, ¿vale?

Un abrazo,

J.C.

viernes, 24 de octubre de 2008

Un San Bernardito en camino...


De regreso porque la noticia vale las líneas del mundo, pero no más que el amor de los creadores del protagonista de la nota de hoy.

Todo comenzó en el año de 2002, cuando conocí a un flaquío, con acento shihuahuense, y con cara de “Venga al mundo Marlboro” en la parada de la combi en el estadio Francisco I. Madero de los Saraperos, después de haber compartido una clase de inglés con la bella y carismática miss Edna.

En aquellos primeros, nuestros encuentros de lengua (inglesa, evidentemente), no tartamudeamos en hacernos brothers, y de los buenos.

Entre otras cosas, también compartimos varias parrandas en casa de mi abuela –mientras ella vivía en Oaxaca, claro–. Parrandas hoy denominadas “leyenda urbana”, prácticamente un clásico de la F.C.C. … jajajajajajaa…

Por cierto, hago público mi agradecimiento a mi compaito, porque después de cada pachangón se quedaba a ayudarme a la limpieza mágica. Y digo mágica porque al otro día llegaban mis tíos a ver qué se me había ocurrido organizar ese fin de semana. Pero ps´ con la pena, encontraban todo en perfectas condiciones, bueno, casi todo, porque a veces el olor a briagos ps´ no se esconde ni con 20 litros de maestro limpio jajajajajajajaaa…

Por supuesto el maestro limpio llegaba mucho después de que el compaito dejaba las mangueras de los barriles en paz, después de haber bailado con la más bella, la más fea y el más pior jajajajajjajajaja… Y después de despedirse de todas gritándoles “Adiooooos reina”… O “¡ reina, reinaaa… ven reina ! ”

En fin, de aventura en aventura llegamos al lunes pasado, cuando me dice:
- “voy a ser papá”
- “Daaaaaaaa…” dije yo - “sí, como no”.

¡Y ps nada! Señoras y señores, que ayer me manda la prueba fehaciente de su paternidad. Todos queremos creer que el bebé es de él, por favor, no le quitemos la ilusión. Como dice un maestro: “Ser papá es un acto de fe” Jajajajajajaja… ¡No te creas, compaito!

Ya enserio, después de este recuento, te lo digo por centésima vez… Eres un gran hermano, cuenta con todo mi apoyo, mi cariño y mi completo agradecimiento por estos años de amistad y complicidad.

Que Dios bendiga muchísimo a tu ya presente y sonante familia. Te deseo todo el éxito del mundo y muchas fuerzas para sacarlos adelante. Seguramente no será nada fácil, pero con ese amor con el que me contaste la noticia, te será mucho más ligera la carga, seguramente.



Ya quiero ver a mi sobrinoooo/ahijado...

Te quiero mi hermano.

J.C.

jueves, 10 de julio de 2008

“Como han pasado los años…”






Carta a la raza, los compas, las comadres, la pelusa, los amigos, cuates y demás…

¡¡¡Bola “D”, Jijos del maíz Generación 1996-1999!!! (eso suena tan, pero tan lejano).
No tienen ni idea de cómo me he reído con los conglomerados de anécdotas que han redactado por correo en estos últimos días… por supuesto no me puedo quedar atrás y les dedico la actualización de mi página el día de hoy!!!

La Secundaria… uhhhhh… qué tiempos aquellos. De verdad un gustazo volver a saber de ustedes, deseo realmente unirme a la Carabana-Reencuentro-Playa del Carmen 2008, pero me será imposible ya que desafortunadamente secuestraron (por 12 horas) a uno de mis tíos –que es como mi hermano- y por solidaridad quisiera estar con él los míseros 15 días que me otorgaron de vacaciones en la chamba, pero que nuestro Dionisio de cada botella los acompañe, se toman unas a mi salud, por favor.

Pues bien, regresando atrás en el tiempo… Después de haber pasado tres años verdaderamente inolvidables y cursis, inmerso en la peor generación de la Escuela Secundaria Federal Gral. Adolfo López Mateos –orgullosamente­– me fui, al terminar, al glorioso Colegio de Bachilleres Plantel Chetumal # 1… jajajajaaa… con cariño también reconocido como “Basiquieres”.

¡Huy! En la prepa no me hubieran reconocido, no quedó mucho del Juan Carlos que conocieron en la Secundaria. El mal (con cara de Esperanza López Corona “Lancha”) me abrazó y no me dejó safarme ni por un instante jajajajajajaa… Como ya les contó Lanchita nos pasamos juntos otros 3 años y fue de lo mejor… ella me metió al vicio del cigarro y otros bajos placeres de la vida jajajajajaja… que por cierto no he podido dejar.

En aquel tiempo continué en la música y adherí a mis pasiones el teatro, la danza y la radio, conducía un programa del Instituto Quintanarroense de la Juventud y el Deporte y fue una experiencia muy rica a nivel personal. Y bueno, todo aquello sin mencionar la parranda con los buenos cuates y comadres.

Un día, de aquel entonces, pensando en mi futuro próximo, llegó un tío de Saltillo, Coahuila, de visita y me propuso pasar unas vacaciones en el norte. Ya de turista en Coahuila se me ocurrió, de enfermo mental, sacar ficha para estudiar en la Universidad Autónoma de Coahuila; así lo hice, después regresé a presentar el examen y, de repente, me llegó una carta del señor rector de la UadeC avisándome que había quedado dentro de los 50 lugares que habían para estudiar la Licenciatura en Comunicación. ¿Quééé? No lo podía creer, jamás pensé que realmente podría alcanzar un lugar en la facultad de Ciencias de la Comunicación.

Pero bueno, tampoco todo era blanco en el arroz, me topé con mi cruda realidad. Mis últimas calificaciones en Bachilleres eran más que pésimas; cálculo y estadísticas eran mis grandes cocos y era casi imposible pasarlas, y realmente así fue… Finalmente me fui a Saltillo sin haberlas pasado, casi-casi esperando un milagro… lo mejor es que así fue… presenté los especiales y los pasé, o mejor dicho se me hace que me pasaron jajajajjajajaaa… (Saben qué es lo peor, ¿por qué demonios estoy contando esto?).

Ya en Saltillo, habiendo dejando a toda mi familia y enfrentándome a la vida de una manera muy diferente encontré (un poco jajajajaa…) el equilibrio entre el despapaye y los asuntos académicos. Y bueno, en realidad lo que pasó fue que mi carrera me apasionó mucho más de lo que imaginaba, con decirles que tuve 94 de promedio jajajajajaa. Les puedo contar que en Saltillo me han cobijado muuuuuy bien jajajajaja… y pues en el terreno profesional no me quejo, estoy en el área de Relaciones Públicas del Comité Estatal de los Festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana (la maestra Rosa Cuellar se sentiría muy orgullosa de mí jajajajajajjaaa…). Viajo muchísimo, conozco gente sumamente interesante, me divierto y, lo mejor, no me abruma la monotonía.

Ahora empiezo a ver la maestría en Relaciones Públicas en Chile, Argentina o España y espero que ese pequeño objetivo se me cumpla, porque tengo muchas ganas de seguir creciendo en mi área; como veo, también desean ustedes lo mismo en sus respectivas carreras.

Pues así ha sido esto mis estimados.

Gracias por ponerme en sus contactos. Hay que tratar de que los que faltan se unan a nuestros anecdotarios jajajajajaa… Parece que fue ayer cuando el Nagib fregaba y fregaba jalándole el pelo a Julieta en el salón. Cuando la hormiga atómica nos sacaba a jugar Básquet, futbol o voley boll a las canchas. Cuando me peleaba con algunos por el 10, 9.8, ó 9.6 subiendo y bajando lugares con el maestro Camarita. Nagib se enojaba por perder y le gritaba al maestro “¿por qué yo maestro, si está bien?” y se ponía a patear las bancas y con toda serenidad decía Camarita “pues baja otro… y otro… y otro” jajajaa...”

Cómo olvidar a las enfermas mentales del grupo “D” inseparables: Jeanine, Lancha, Jacqueline y Montse, cuando las tuve que ir a rescatar del reclusorio jajajajajaa (eso no es cierto, pero casi). Nadie en el mundo, más que los maestros de aquel ayer, las van a odiar más que juntas en la Adolfo jajajajaa…

Cómo se nos podría pasar mencionar los gallitos de Silva “La Coma” en la clase de Artísticas con el maestro Jaime. O la voz de helio que hacía Pirulo para molestar a alguien. La voz sexy de la Jacque. Las fresadas de mi querida Ornella cuando todos resultábamos nacos para ella jajajajajaja… Las jaladas de Manuel, Jhonatan y compañía hacia nuestra Elsy Pech Worriel, ¡eran bien pinches!

El enamorado de Jeanine, Elmer. Si se hubiera hecho el amorío hubiera resultado su llaverito de la Jeanine jajajajajaa… Los enojos de Esmeralda cuando alguien le ganaba en calificaciones. La simpatía y discreción de Aremy, Arely y Nayely. Los siameses de Michelle y Emmanuel.

Las ñoñeses de Marvin, Julieta, Marco, Ornella, eran los que de vez en cuando salvaban al grupo jajajajajaa… Las divertidas en el taller de electricidad con el hijo del maestro de carpintería ¿te acuerdas, Pirulo? Jajajajajajjaaa… con el Nagib, el Marco y compañía. En realidad no era su hijo, pero todos lo creíamos.

En fin, tantos y tantos recuerdos. Cuando me acuerde de más les estaré escribiendo de nueva cuenta, aunque a ver si no me corren, porque me pasé toda la mañana escribiendo esto jajajjajaaaa…

Algunos mensajes…

Lanchita: Te mando un besote… me dejaste el cigarro en herencia, ahora pa quitçármelo jija !!! Gracias por tantos años de amistad.
Silva “La coma”: cabrón, sigo chaparro, cuál es tu problema jajajajaajjajajaa… Un abrazo al Isac, nada más. Jajajajjajaa…
Pirulo: Escanearé el taz que me regalaste hace mil años jijo, aun lo conservo. Un abrazo.
Julieta: amiga te extraño, un beso, ya quiero conocer en vivo a mi sobrino.
Motse: un saludote… y tus cuatas que también son mías… Cindy, Wendy, María, etc.
Anilulita Vivas: Tengo muchas ganas de verte niña, muchas.
Ale Hurtado: Te extraño, invítame a Colombia, saludos a tus sisterssss…
Michaelle y Aremy: ¡Qué sorpresa!
Chucho: jijo del maíz, desde la primaria!!! Oie, ¡qué bien escribes y qué puntual eres!
Zulemy: Saludos, te vi en Monterrey, ¿aun lo recuerdas? Jajajaj ¡qué raro!
Zacil: un saludo. Años sin saber de ti, como de muchos.
Nayeli Manrique: Otra sorpresa, un besote.
Jacque: aun recuerdo cuando e dijiste que qué bueno que no fui así en la secundaria, si no nunca hubieras salido de ella jajajajajjaa… te quiero, un besote.

Por los viejos tiempos. Llego al final de esto, les mando un abrazote a todos y a todas (diría Fox)… no se olviden de seguir anexando gente, de tomarse unas buenas a mi salud y de firmar mi página. Seguimos en contacto.

Atentamente

J.C.

lunes, 26 de mayo de 2008

Tu nombre escrito en piedra.



De nuevo desmonto el presente y arribo al pasado viendo con toda nitidez, cuadro a cuadro, los momentos que compartimos en aquella tu casa blanca, de abundantes detalles chinos, jardín verdoso y cortinas teatrales color sangre… influencia férrea de tu padre.

En mi cabeza recaen ligeros aquellos viajes de verano e invierno –y una que otra distraída primavera–. Vivo, de nuevo, mi llegada a la gran ciudad. Encontrarte impaciente a mi espera, con tu gabán rojizo y con tus alas abiertas, listas para cobijar mi impaciencia de meses por ti, hacían encenderme de luz al encontrar tus ojos y apagarme de un soplido al decir –Adiós–.

Que lindísimas aquellas mañanas friítas donde te metías en mis sueños lenta y con cautela, me tomabas de la mano y en un susurro, casi imperceptible, abrías mis ojos para despertarme con un cálido beso adjunto de –buenos días mijito­– y una caricia en la frente. Despertar era continuar disfrutando contigo el sol, tu perfume, las sonrisas de la gente, la frescura de un nuevo amanecer… y a ti.

Como un enano borracho entraba a la regadera (a veces), y me arreglaba tal como lo dictabas. Veía atento tu agilidad para pintar tu rostro, mientras metía torpemente un calcetín a mi pie. Tú elegías el saco y el abrigo del día y yo encontraba en el comedor el desayuno listo que a prisa preparaste para después irnos a trabajar.

Terminaba el desayuno. Bajábamos las escalerotas de mármol entre el durazno, abrías el portón, me tomabas de la mano y emprendíamos camino a tu oficina. Bella y distante saludabas a tu gente y me presentabas con orgullo a cuanto se acercaba a saludarte. Siempre impecable y de admirable orden tu lugar. Te disponías a teclear agilísima la máquina de escribir mientras yo paseaba por el edificio, admiraba la cantidad de cartas que llegaban a “correos” y paseaba en la bicicleta de los benévolos carteros.

A medio día, terminado mi recorrido se asomaba por lengua mi permiso para visitar el mercadito. Después de una escandalosa persignada me dejabas vagabundear en el folclor defeño donde nunca debía olvidar activar las oreja y mi nariz. El color nunca faltaba. Riquísimos antojitos eran freídos y preparados por simpáticas señoras regordetas y gritonas… zzzzzz…se oían los comales.

De paso en paso. Por el bochornito de los rosados toldos me quitaba el sweater; juguetes baratos, globos, raspados de todos sabores, algodones y dulces, cualquier cosa de esas se volvían de ley si llevabas a un niño a ese pequeño universo, excepto a mí. Yo paseaba, me gustaba ver a la gente, caminar con admiración y perder el tiempo sin preocupación.

Seguro estás pensando en delatarme, pero lo puedo hacer solo. Bien, mi pecado era pedir que me compraras una extraña mascota: peces, ranitas, tortugas, arañas, viboritas y cuanto bicho se cruzaba por mis ojos, era una solicitud explícita; lo siento. Pero no me culpes, tú también tenías tu delirio ¡no te hagas!, tus plantitas (y plantotas) en casa no podían faltar. Que días.

Te dejo, sólo por unos instantes, no te preocupes, en mi mente estás siempre protegida. Tengo ahora que desmontar el pasado y esperar en presente otro verano para que vengas en pronto futuro a llenar mi presente.

Mi cómplice: gracias por ser yo el protagonista de tu historia y tú de la mía. Tu nombre, prometo, escrito en piedra.

Te amo, abuela.

J.C.




Nota... esta foto es prestada por el buen "Chuy", un saludo.

miércoles, 21 de mayo de 2008

No sólo palabras...



De tu visita constante al espejo tengo tu retrato, cuando la vanidad te asecha y la belleza te abraza de mañana en mañana al trinar de las aves. ¿Sabes? Siempre conmigo el latir de tu corazón, tus palabras de aliento y el arrollo de tu esencia. Con ello me dejas sin habla y arriesgas mi palabrería, la haces desvariar; desatina, resbala y cae a tu señal. Me queda nada más que amar.

Conozco tus ojos, sol en tu mirar, como tus manos a la luna bailar, vestida de azul en la noche que acaricia desencanto, desolación, vacío o dolor. A veces, lo acepto constante, al cielo gracias doy y una lágrima oferto a mi Dios por elegirte para mí.

Me asombras conociendo mi principio y mi fin, mi abismo, mis profundidades, mis latitudes, mis sueños, mis ambiciones, mis límites y cada minúscula vicisitud de mi vida; con todo y eso dices que me amas y yo lo siento… te siento.

De amor y otras cosas disímiles siempre en tu mirar, en lágrimas y sonrisas. Constante delato en el silencio.

Mis pies, mis manos y mi corazón... eres tú.

Tú y yo no sólo palabras.

Te amo, mamá.

J.C.

jueves, 1 de mayo de 2008

Mi pasado más presente...



En la tierra sólo hay un regalo divino: ser niño. Días atrás cumplí mi primer cuarto de siglo. Reconocer mi edad me hace volver atrás. Estampas furiosas recorrieron mi mente y volví a vivir lo que sin darme cuenta se traduce en ayer.

De allá rescato a Papá Carlos en el jardín de la casona creando con sólo un serrucho, clavos y madera artesanías casi ilusorias; regaba los alcatraces, podaba los arbustos y admiraba el escandaloso aretillo que rodeaba magnífico al árbol de durazno.

En el escenario nacían igual unos chilitos y limones, tan contentos como las rosas y las bugambilias; sin dejar de embellecer el escenario con extraordinarios colores, un nervioso colibrí situaba su nido en la hiedra, cerca del dulce del aretillo, para cualquier inesperado momento de hambruna.

De vez en vez aquel hombre capitalino, pero de sangre caliente, sacaba de la cocina las tortillas, salía al patio, extendía una servilleta enorme de mexicanísimos colores y ponía una a una las tortillitas al sol, pa´ una buena sopa o pa´ los exquisitos chilaquiles.

Al interior de la casa se respiraba el vapor del guisado, siempre perfecto, que hacía Mamá Tere –constantemente con la supervisión de su exigente, energúmeno y amoroso marido que la agobiaba con la sazón del caldo–.

- Ponle esto, ponle aquello, quítale ahí, trózale allá, apaga, prende, sirve.

Igual se molestaban que se encontentaban del segundo dos al tres.

Siempre ahí, entre una escena y otra, estaba yo. Minúsculo sujeto feliz de adentro hacia afuera y de arriba para abajo. Ayudaba a pasar los utensilios de cocina, a meter las tortillas, a sujetar el martillo, o simplemente a platicar en los escalones del jardín mientras Papá Carlos leía hoja por hoja el periódico del día…

Así fue mi terruño querido con mis bisabuelos.

… Ansioso, mientras tanto, esperaba a comer a mis padres, mi abuela y mi hermano mayor que regresaban a casa felices y exhaustos. A la entrada sin falta, como tarea, me regalaban, a boca llena, palabras y sonrisas invaluables, perfectas, imposibles de borrar.

Regresando del viaje al pasado, hoy tengo a mi sobrino que representa ese pasado más presente que nunca. Le agradezco que me vuelque loco de alegría, que me recuerde que estamos vivos, que somos frágiles, que tenemos la facilidad de crear cuanto seamos capaces de imaginar y transformar cada cosa que llegamos a tocar.

A mi pasado más presente que nunca.


J.C.


miércoles, 30 de abril de 2008

¡¡¡ Manolo !!!


El dueño de:
mis sonrisas, mis preocupaciones, mis alegrías, mis quincenas.
Mi razón:
de ser, de pensar, de actuar, de soñar, de vivir.
¡¡¡A ti mi hermoso hijo en el día del niño!!! jajajajaaa...

lunes, 21 de abril de 2008

¡¡¡Pachangón J.C. 2008!!!


Mis queridísimos lectores:

…Pues sí, otro año más trastoca mi juventud jajajajajaa… Ni modos ¡a celebrar el primer cuarto de siglo! Uyyy…

Hoy se hace presente la sobriedad de la invitación al “Pachangón del mal 2008” que se celebrará en honor a su servilleta el próximo 25 de abril del año en curso en la Palapa “Las Galeras”, ubicada en Carretera los González Km. 5.2. Croquis aquí presente. No hay pretextos.

Recomendaciones:

1.- Como ya es tradición no imaginen que voy a mantenerlos, cada quien lleva su: “loche”, su guardadito, pa´ que me entiendan su “itacate pál guateque”. Al igual que sus chelitas, sus gracielas, chescos, tequilitas y de más bebidas refrescantes y/o embriagantes.


2.- A la salida de la fiesta nomás se regresan con cuidado a sus casas y de más lugares de pernoctación (¿pa´ qué especificar?).

3.- No falten, sería un grave error jajajajajaa… O como dicen en Espacio Televisa: sería una lástima no estar ahí jajajjajajaa… En fin, allá nos vemos.

Un abrazo.

J.C.


miércoles, 16 de abril de 2008

Honor a quien honor merece…


(Reflexión solicitada por “la amiga”)

“Pendejo” no es el adjetivo más propio del Diccionario de la Real Academia Española, sin embargo su significado salta a la inmediatez de su pronunciación, por lo menos para la mexican people. Tan intensa y popular es la palabra que si no fuera por la dificultad en su articulación los niños de México aprenderían a decirla, incluso antes que “mamá”. Leamos su(s) significado(s):

Pendejo.
(Del lat. *pectinicŭlus; de pecten, -ĭnis, pubis).
1. m. Pelo que nace en el pubis y en las ingles.
2. m. coloq. Hombre cobarde y pusilánime.
3. m. coloq. Hombre tonto, estúpido.
4. m. And. Especie de calabaza.
5. m. vulg. Arg. y Ur. Chico, adolescente.
6. m. despect. coloq. Cuba. Persona cobarde.

He aquí algunos ejemplos:

–¡Pendejo!– De vez en cuando se autonombran, hombres y mujeres por igual, al darse un porrazo en el pie con la base de la cama en las mañanas.

–¡Pendeja!– Gritó el intolerable esposo a su histérica cónyuge cuando le manchó el traje con la tacita de café.

–¡Fíjate pendejo!– Amenaza el amoroso padre de familia por la mañana a un "honorable" y atrevido microbusero.

–¡Por pendejos!– Arremete el jefe contra sus subordinados por la mala decisión que contraría las políticas de calidad de la planta.

–¡Pendejín!– Saluda el tío amabilísimo, con amplia sonrisa, al sobrino en un clásico domingo futbolero en casa de la abuela.

–¡Ay, pendejo!– se recrimina el carpintero a sí mismo por el martillo que visitó a su dedo, ahora morado.

–¡¿Pendejo quién?!– Pregunta sarcástica la teacher a sus alumnos, en un no muy buen día, descontrolada.

–¡Es una pendejadota, weeeeey!– La amiga sorprendida por la cosota… (la que tu quieras pensar).

–¡Pendejo (a)!– Se reprocha el solterón(a) cuando se cacha pensando en la persona incapaz de voltearlo(a) a ver.


En fin, para nosotros, la pelusa mexicana, el uso y la costumbre de la palabra hacen de nuestra vida una paleta de colores finos y corrientes (más de unos que de otros). Lo realmente bello del asunto es la amplitud de la palabra “pendejo(a)”, desde la perspectiva del significado porque, aunque no lo crean, es una palabra noble y ausente de la discriminación, ¡así como lo leen! Igual se escucha en albañiles que en políticos (bueno, sin ofender a los albañiles); en abogados y en teachers como en choferes e intendentes; da lo mismo intelectuales que cantineros (comoquiera es casi lo miso), etc… La lista no la busquen, no tiene fin, porque tampoco distingue: edad, sexo, raza, color, ni clases sociales. Cualquiera que sea el contexto, la picaresca palabrota se hará presente.

¿Despectivo o no? Sólo las circunstancias y la fonética, es decir, el matiz en la voz del sujeto lo determinará. (Pero ¡cuidado!, ponte atento si alguien realmente ofensivo te quiere decir “pelo que nace en el pubis”, eso realmente dolería).

¿Y tú eres un “…*ndejo” casual, uno de closet o uno insuperablemente constante?

De algo estoy seguro, todos lo somos, lo fuimos o lo seremos alguna vez, así que no te hagas uno(a) de ellos(as) y acéptalo…


A “la amiga”: misión cumplida.

lunes, 7 de abril de 2008

No hay derecho Chata…



Tu-tu-tu-tú, tu-tu-tu-tú, tu-tu-tu-túúúú... Mi enemigo matutino se hacía presente: mi celular en modo de "alarma", a las 8:00 am. Extrañamente no me sorprendió el estruendoso sonido, ni la almohada babeada, ni los párpados sellados uno a otro; sino mi primer pensamiento, mi primera idea, mi primera imagen. ¿Por qué? Porque fue para ti.

Desperté tratando de ignorar (te), de bloquear tu voz, de borrar tu foto de mi.

- ¡Buen día madre! – Saludé.

Entré a la ducha a rastras, me vestí (recomendación si visitas Saltillo), desayuné y partí rumbo a la "Sultana del Norte" para recoger mi cámara fotográfica que andaba en "afinación" con su distribuidor autorizado. ¡Bah! No había de otra, o le quitaban la arena de las Dunas de Bilbao o le daba en la torre a mi apenas estrenada cámara. Por supuesto la garantía, ni en sueños, cubría mi estupidez.

Finalmente, recuperada, regresó mi tesoro (la cámara) a mis manos. Después de $1,500 simpáticos pesos. Buena lección, ¿no?

Sin preocupaciones sabatinas tomé el "medio-metro" de Monterrey, de Mitras a la estación Cuauhtémoc, trasbordé de Cuauhtémoc a Padre Mier y llegué al Centro de Monterrey. Subí las escaleras y me encontré con una postal: el imperio Sears en contraste con toda la zona popular comercial de la ciudad. Caminé y caminé hasta que me perdí en las lechugas, las zanahorias y los limones del mercado.

Tomé el camino de regreso y pensé en ir, mejor, a una plaza comercial que no conflictuara más mi mente con ruido, olores, las masas y el calor. Quería hacerle un regalo a mi sobrino y no encontraba el perfecto. Para ahorrar y conocer el movimiento citadino tomé el colectivo que decía en su rectángulo verde "Túnel" (por recomendación de una señora abochornada por el calor, o la edad, yo qué sé; qué me importa).

Arriba del "túnel"... ¡Maaaala idea! El homo-stúpidus choferius manejaba su microbús como a su estupidez -acelerad@-. Pero más estúpidos nosotros los ciudadanos por permitirlo.

- En fin, quedé en no conflictuarme más; con tu perfume en la mañana fue suficiente. - Pensé.

La fachada en 20 minutos de trayecto se transformó. Al bajar me alcanzó una guapa y amable regia que me indicó el camino. Agradecido me despedí y continué en dirección. Por la entrada: lujosos carros en el estacionamiento, los espléndidos perfumes de las mujeres que se contoneaban, elegantes y sonrientes bebés de "buena familia" y padres orgullosos de su ajuar.

¿Por qué fuimos creados en contraste, con ambigüedad y ambivalencias?, ¿por qué tener que elegir entre melón y sandía?, ¿por qué resolver entre el ying y el yang?

- ¡Oh! Encontré lo que buscaba, no muy convencido, pero lo encontré.

Es tarde, tengo que dormir. Ya no estoy extrañado, ahora realmente estoy preocupado... porque sigo y no dejo de pensar en ti...

lunes, 31 de marzo de 2008

Cáncer de fe.


Mi padre siempre fue un gran devoto de Dios, pienso que él rezaba más que el Papa ¡es enserio! Llegó a lastimarse las rodillas de tanta oración.

Mis hermanos y yo tuvimos una infancia llena de alegrías junto a mis padres, auque nada común a la de los niños que nos rodeaban. Jugábamos con una bella ciudad que mi padre había construido con cera y cabezas de garbanzo, aprendimos latín y leíamos cuentos que ningún otro niño “normal” leía en las tardes o escuchaba por las noches.

Entre una de tantas cosas mi padre nos enseñó a mis 5 hermanos y a mí a creer en Dios: en su palabra, en sus acciones, en su grandeza… Inevitablemente éramos católicos modelos por formación y convicción.

Aunque no fuimos los niños más sociales del mundo, por nuestras características “raras”, lo que más recordamos es haber sido muy felices. Todo fue así hasta hace veinte años, cuando le diagnosticaron a mi madre el peor tipo de cáncer en la piel, nunca antes visto en México.

Soy la mayor de 6 hijos, me correspondían todas las decisiones a lado de mi padre. Fue demasiado peso, demasiado dolor. Comprendí que en el mundo estamos solos. Nos abandonó mi propia familia: tíos (as), primos (as), hasta la hermana de mi madre, amigos, y por si fuera poco, también Dios, aquel Dios al que acostumbrábamos a invocar.

Todos los días le suplicaba un milagro al Señor: que ya no tuviera fiebre, que ya no vomitara, que no se le cayera la piel, que no sintiera dolor; y en mi desesperación le rogaba un milagro que la salvara. Pero Dios no me escuchó, no me quiso escuchar… o no existe. Nunca entendió que no le pedía para mí, sino para mi madre.

Es inhumano tener que cortarle a tu propia madre trozos de piel seca que se le despegaban como escamas, de lo contrario se le enterrarían y sería más intenso el dolor. Todo su cuerpo quedó en carne viva; los vestidos, las batas, las sábanas, las colchas, todo se le pegaba, ninguna crema era suficiente.

Para mi madre fueron 5 años de aguantar un dolor físico interminable, constante, persistente. Y un inmenso dolor psicológico-emocional para mis hermanos, mi padre y yo. No sé porqué ella aguantó tanto daño, seguramente sus ganas de vivir.

Mi mamá fue una mujer bellísima, ya no la puedo recordar así. Hice todo por salvarla, y cuando digo todo es todo: quimioterapia y medicina especializada, medicina naturista, homeopatía, le pedí a Dios y hasta visitamos brujas. Nadie pudo hacer nada.

Con cinco años de padecimiento, un buen día, después de 5 años murió. A partir de su muerte jamás volví a llorar. Me dediqué a investigar todo sobre teología, y me di cuenta que era una tonta. La única religión que tenía milagros era la católica.

Que nadie me hable de fe, de designios divinos, ni de nada con carácter de resignación. Nadie tiene derecho de hacerlo hasta no sentir lo que viví con la mujer que más amé en la vida.

Dejé de creer en Dios, porque no tuvo compasión de mi madre. Lo que Jesús sufrió no tiene comparación con lo que le sucedió por cinco años a ella. Ahora que lo tengo enfrente, en este bellísimo templo de San Juan, lo veo en la cruz y me atrevo a decirle:

– Ese no es dolor, dolor lo que sintió mi madre, tú estás en la cruz, y tienes piel.

lunes, 24 de marzo de 2008

Probablemente… ¿fracaso?



El vacío, el dolor, la rabia y el desconsuelo acumulado hacen al hombre pensar en los sentimientos más terribles y denigrantes de sí con el látigo visceral; ciegamente los hace víctimas y esclavos del sufrimiento.

El significado real de “fracaso” no es tan fuerte como aparenta.

Fracaso es una oportunidad de autodevelación, es la construcción del éxito, es la fórmula cero a la mediocridad, la píldora del reconocimiento espiritual y el restablecimiento de la vocación y las convicciones.

¿Cuántas veces adjudicas fracaso a tu vida?

Esta pintura, de Marysole Wörner Baz (artista plástica mexicana), atrapa su propio sentimiento encumbrando las heridas y reviviendo el fracaso con su ex-amigo el alcohol; hoy homogeneizado pasado y presente, Wörner se muestra gallarda al mundo.

A ti, con todo mi cariño.

J.C.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Perdón


Enfrentarse al papel en blanco nunca es fácil. Menos cuando los recuerdos están llenos de ayer y de sentimientos que encierran terroríficos, arcaicos y enormes fantasmas embriagados de animadversiones, amarguras y odios.
¿Cómo enfrentarte a tus propias ataduras? ¿Cómo olvidar el daño y el dolor ocasionado y convertido en telarañas aparentemente imposibles de romper?

Sólo el amor y el perdón nos hará libres.

martes, 18 de marzo de 2008

Un simple terrenal...


Raza (y razo), pelusa (y peluso), comadritas y
compadritos, sucias y sucios…


Heme aquí en el bajo mundo de la interné desarrollando unas líneas para estrenar un espacio en donde expondré mis ideas, sentimientos, ambiciones, anhelos, pensamientos y
escritos que seguramente a nadie le importan, pero que definitivamente servirán para
dejar salir lo peor y lo mejor de mi (más lo primero que lo segundó, quizá).